Índice
1.1 Introducción
1.2 Normatividad
nacional de la calidad del aire.
1.3 Sistema de
monitoreo de la calidad del aire en México.
2.1 Metodología
2.2 Metodología
de campo.
2.3 Metodología
de gabinete
3.1 Resultados
4.1 Conclusiones
y recomendaciones
5.1 Referencias
y fuentes de consulta
1.1 Introducción
En los últimos 60 años
México ha sufrido importantes transformaciones sociales, como es la transición
de un país mayoritariamente rural a uno urbano. En 1950, menos del 43% de la
población vivía en ciudades y áreas conurbadas, cifra que aumentó a 78% en 2010
(Visauta, 1997). Una consecuencia de este cambio ha sido el aumento de la actividad
industrial, vehicular, doméstica y de dotación de servicios, los cuales repercuten
en la proliferación de problemas ambientales y en la concentración de contaminantes
atmosféricos.
Prueba de ello es el incremento
en el número de emisiones de dióxido de carbono en México, que paso de 1.63 toneladas
métricas per cápita en 1961 a 3.76 en 2010. Esto representa nuevos retos y amenazas
para la salud de la población, ya que según datos de la Organización Mundial de
la Salud (OMS), actualmente se producen más de dos millones de muertes prematuras
en el mundo por enfermedades respiratorias atribuibles a la contaminación ambiental.
En México, cinco de las diez
principales causas de muerte se asocian a la contaminación del aire, limitando la
competitividad de las ciudades al generar mayores gastos en salud tanto para particulares
como para los gobiernos. Además, también existe una importante caída en la productividad
de los trabajadores por ausentismo laboral.
En síntesis, la
contaminación del aire en México ha generado costos aproximados de 14 mil millones
de pesos desde 2010 a la fecha. Por ello para determinar el costo que tiene la
contaminación en la competitividad de las ciudades mexicanas el Instituto
Mexicano para la Competitividad (IMCO) desarrollo
una metodología para analizar 34 ciudades a nivel nacional. Sin embrago La Paz no
se incluyó debido a que no cumplía los criterios de priorización que establecía
la autoridad federal.
De esta forma los primeros pasos
para encontrar el impacto de la contaminación en La Paz consistieron en intentar
incluir la ciudad dentro de la metodología de IMCO. Sin embargo, al no contar con
datos sobre las emisiones de partículas (PM10) con las que se construyó dicha
metodología a nivel nacional fue imposible realizar esta tarea. Por otro lado, se
intentó determinar el nivel de emisiones a través de un estudio internacional para
determinar niveles de contaminación a través de imágenes satelitales. Sin embargo,
tampoco no se encontraron niveles altos de contaminación para partículas PM2.5 y
ozono.
1.2
Normatividad nacional de la calidad del aire.
La
contaminación atmosférica es un problema visible y medible a nivel mundial, el
cual genera problemas de salud como: enfermedades respiratorias, cardiovasculares,
asma, bronquitis y cáncer de pulmón, entre otras. A manera de protección y
prevención de estas afectaciones, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha
publicado recomendaciones para mantener una buena calidad del aire, fijando
límites permisibles para algunos contaminantes. Bajo estos parámetros, nuestro
país ha establecido Normas Oficiales Mexicanas (NOM) que regulan de manera
obligatoria la composición de gases y precursores en la atmosfera, controlando
y reduciendo los riesgos en la población. A continuación, se muestran los límites
máximos que otorgan la regulación nacional e internacional de algunos
contaminantes (INE-CENICA-JICA, 1999).
Tabla I. Regulación de la
calidad del aire.
Anexo 2.
1.3 Sistema
de monitoreo de la calidad del aire en México.
Desde
hace más de dos décadas, el monitoreo de emisiones de gases y precursores ha
sido fundamental para captar, identificar y analizar la calidad del aire de las
principales ciudades del país. Por esta razón el Gobierno Federal regula la
medición de contaminantes en la atmosfera a través de la NOM-156-SEMARNAT-2012,
la cual establece la obligación de operar sistemas de monitoreo en las
poblaciones con alguna de las siguientes características:
·
Ciudades con más de 5000,000 habitantes.
·
Zonas metropolitanas.
·
Asentamientos humanos con emisiones superiores a 20,000
toneladas anuales de contaminantes a la atmosfera.
·
Conurbaciones.
·
Actividad industrial que por sus características se requiera
establecimiento de estaciones de monitoreo de calidad del aire y contaminantes atmosféricos.
Con
base en lo anterior, la Normatividad Mexicana exime a la ciudad de La Paz de la
responsabilidad de monitorear la calidad de su aire; sin embargo, desde 2010 esta
ciudad se integró al Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire
(SINAICA) con la instalación de una estación que mide algunos contaminantes
como: bióxido de azufre (SO2), bióxido de nitrógeno (NO2),
óxidos de nitrógeno y óxidos nítricos (Lender et al, 1982). Por
esta razón el presente documento tiene como objetivo construir un modelo
específico para La Paz con la información oficial más reciente sobre la calidad
del aire en La Paz.
2.1 Metodología
2.2
Metodología de campo.
Se efectuó una encuesta
(Badii et al, 2000), la cual se llevó
a cabo en la ciudad de La Paz, BCS (Anónimo 2005), durante agosto de 2017. La
muestra fue al azar con un total de 14 ítems (Anexo 1); además se generó un
mapa del área de estudio por medio del programa Google Earth (Figura 1).
Figura 1. Mapa del sitio de
muestreo.
Las obtenciones de datos se
obtuvieron de las Cédulas de Operación Anual de Punta Prieta y Baja California
Sur 1, en formato Excel.
2.3
Metodología de gabinete
Las rutinas estadísticas se
realizaron mediante paquetería especializada, la cual incluyó al programa
Ecological Methodology (Krebs, 1999), Statistica y Excel. La jerarquía de los
análisis fue por todo el periodo de estudio (General), Días y Horas (Zar, 2010).
3.1
Resultados
De las encuestas realizadas
en el área de estudio de un total de 91 datos el 81.4% argumentan que la
calidad del aire es aquel que no presenta contaminación y es apto para
respirar; cuando el aire tiene componentes que pueden afectar la salud lo
relacionan cuando la calidad del aire es mala. Por lo que relacionan con
enfermedades como vista irritada, garganta irritada, dolores de cabeza, fatiga
inusual, mareos, tos; que afectan la salud (Figura 2).
Figura 2. Porcentaje de
respuestas referentes cuando creen que la calidad del aire es mala.
El transporte pesado,
automóviles y transporte público, así como maquinaria vial/construcción e
industrias, basurales a cielo abierto y quema de residuos, manifiestas que son
las principales fuentes de contaminación (Figura 3). El 78% reconoce por lo
menos un contaminante de estos, COV (Compuestos orgánicos volátiles), CO-CO2
(Monóxido - Dióxido de carbono), 03 (Ozono) PM10-2,5, (Material particulado),
NO2 (Dióxido de nitrógeno) SO2 y (Dióxido de azufre).
Figura 3. Porcentaje del
reconocimiento de contaminantes aéreos.
El sistema de monitoreo de
La Paz ha generado registros diarios y por hora desde su instalación, por lo
que el presente estudio utilizo los datos de 1, 181 días y 28, 344 horas para
comparar la concentración de contaminantes de esta ciudad con la regulación
mexicana y las recomendaciones de la OMS.
Al analizar las Cédulas de
Operación Anual de Punta Prieta y Baja California Sur 1, se encontró que las
emisiones para algunos contaminantes como SO2 son 4 y 3 veces
mayores al promedio nacional (considerando solo generación con fuentes fósiles),
respectivamente. Sin embargo, dichas concentraciones cumplen con las Normas
Mexicanas (que son más laxas que en otros países como se muestra más adelante)
por lo que no se consideran un problema grave por las autoridades.
A partir de dichas
mediciones las concentraciones de SO2 nunca se exceden los niveles
de la regulación mexicana en ninguna de las tres mediaciones contempladas
(promedio de 24, media anual y promedio de 8 horas), aunque sí rebasan el
limite el límite de la recomendación de la OMS el 21.25% de los días (Figura 4).
Figura 4. Concentración de
SO2 de La Paz (promedio de 24 horas en partículas por millón PPM).
De acuerdo a la OMS, las
concentraciones de SO2 que superan el límite recomendado podrían
tener efectos en la salud al inflamar el sistema respiratorio, provocando tos,
secreción mucosa, agravación del asma y bronquitis crónica. Además, se ha comprobado
a nivel mundial que la mortalidad y los ingresos hospitalarios por cardiopatías
aumentaron en los días en los que los niveles de SO2 son más
elevados.
Por su parte, el sistema de
monitoreo de La Paz registra bajas emisiones de NO2 al no exceder
los límites de la regulación mexicana ni los márgenes recomendados por la OMS
(Figura 5), lo que previene que los niños asmáticos (los más vulnerables)
padezcan bronquitis, ya que este contaminante disminuye el desarrollo de la
función pulmonar. Las principales fuentes de emisiones antropogénicas de NO2
son los procesos de combustión (calefacción, generación de electricidad y
motores de vehículos y barcos).
Figura 5. Concentraciones de
NO2 de La Paz (media en una hora).
4.1
Conclusiones y recomendaciones
Con este estudio se puede
concluir que la información existente sobre emisiones en la ciudad de La Paz
muestra que no existe mayor impacto en enfermedades respiratorias de la
población. Sin embargo, existen grandes deficiencias de información para
construir modelos más robustos con más observaciones a nivel local. Por lo que
se recomienda:
·
Considerar
la creación de incentivos fiscales a nivel estatal para que en más ciudades
midan y reporten la calidad del aire, así como para que implementar un sistema
de evaluación y monitoreo.
·
Que
el gobierno del estado haga una de sus prioridades la medición de la calidad
del aire e incorpore un sistema alterno de medición con apoyo local. La idea es
que se tenga reportes actualizados y diarios de los distintos contaminantes con
acceso libre de registros históricos.
·
Hacer
más estricta las normas de calidad del aire, así como las normas de emisión de
los vehículos.
·
Elaborar
un programa Pro-Aire más estricto, ya que los estándares por contaminante que
utiliza México son más flexibles que en otros países.
·
Promover
mejoras urbanas para asegurar el crecimiento compacto de la ciudad,
desincentivar el uso de automóvil y mejorar los reglamentos de construcción.
·
Crear
un índice de calidad del aire para la ciudad que aumente la percepción de
riesgo de algunos contaminantes que actualmente no se miden.
·
Considerar
importante aprobar la norma que obliga la distribución de combustibles limpios
y acelerar su distribución.
Finalmente, hay que mencionar
que no hay un marco normativo nacional o internacional que limiten las
concentraciones de óxidos de nitrógeno u óxidos nítricos, pues no tienen
impactos directos en la salud. Sin embargo, son componentes importantes para
otros contaminantes como el ozono, el cual esta regulados bajo una norma
oficial mexicana.
5.1
Referencias y fuentes de consulta
Anónimo,
2005. Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal:
Enciclopedia de los Municipios de México. Disponible en: ‹http://guerrero.gob.mx/municipios/acapulco/acapulco-de-juarez/› [Ultimo acceso el 08 de septiembre
2017]
Badii, M. H., A.
E. Flores, R. Foroughbakhch y H. Quiróz. 2000. Fundamentos de Muestreo, pp.
129-153. EN: Badii, M. H., A. E. Flores y L. J. Galán W. Eds. Fundamentos y
perspectivas de control biológico. Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
INE-CENICA-JICA,
1999. Tercer Informe sobre la Calidad del Aire en Ciudades Mexicanas-1998,
México. 9. Wallace,
Krebs, C. J.
1999. Ecological Methodology. 2a Ed. Addison Wesley Longman, Menlo Park,
California USA., 620 pp.
Lender,
T., R. Delavault y A. Le-Moigne. 1982. Diccionario de biología. Ediciones
Grijalbo, S.A., Barcelona. 203 p.
Visauta, V. B.
1997. Análisis estadístico con SPSS para Windows. McGraw-Hill/Interamericana de
España S.A.U. Barcelona, España, 304 pp. México D.F. 112 pp.
Zar, H. J. 2010.
Biostatistical analysis, Prentice-Hall. Englewood Cliffs, 620 p.
6.1
Anexos
1.
Link de la encuesta realizada para la obtención de la información del público
en general.
2.
Actualmente se cuenta con
13 normas que regulan las emisiones de las fuentes fijas, de las cuales la
mitad son normas que fueron actualizadas o de nueva creación a partir de 1995. Las
Normas Oficiales Mexicanas para ramas industriales son:
NOM-039-ECOL-1993: Bióxido y
trióxido de azufre y neblinas de ácido sulfúrico en plantas productoras de
ácido sulfúrico.
NOM-040-ECOL-1993: Partículas
sólidas y control de emisiones fugitivas provenientes de industrias productoras
de cemento.
NOM-043-ECOL-1993: Partículas
sólidas en proceso.
NOM-046-ECOL-1993: Bióxido
de azufre, neblinas de trióxido de azufre y ácido sulfúrico en plantas
productoras de ácido dodecilbencensulfónico.
NOM-051-ECOL-1993: Gasóleo
industrial que se consume por fuentes fijas en la ZMCM.
NOM-075-ECOL-1995: Compuestos
orgánicos volátiles provenientes del proceso de separadores agua-aceite en las
refinerías de petróleo.
NOM-085-ECOL-1994: Humos,
partículas suspendidas totales, óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno en
fuentes fijas que utilizan combustibles fósiles.
NOM-086-ECOL-1994: Calidad
ecológica de los combustibles.
NOM-092-ECOL-1995: Requisitos
de los sistemas de recuperación de vapores de gasolina en estaciones de
servicio y de autoconsumo ubicadas en el Valle de México.
NOM-093-ECOL-1995:
Eficiencia de laboratorio de los sistemas de recuperación de vapores de
gasolina en estaciones de servicio y de autoconsumo.
NOM-097-ECOL-1995: Material
particulado y óxidos de nitrógeno en los procesos de fabricación de vidrio en
el país.
NOM-105-ECOL-1996:
Partículas sólidas totales y compuestos de azufre reducido total provenientes
de la fabricación de celulosa.
NOM-121-ECOL-1997:
Compuestos orgánicos volátiles (COV) provenientes de las operaciones de
recubrimiento de carrocerías de la industria automotriz, así como el método
para calcular sus emisiones.
NOM-123-ECOL-1997: Máximo
permisible de compuestos orgánicos volátiles (COV), en la fabricación de
pinturas de secado al aire base solvente y para uso doméstico y los
procedimientos para la determinación del contenido de los mismos en pinturas y
recubrimientos.
Al igual que en el sector
industrial y con el propósito de dar respuesta a la problemática ambiental y
para regular las emisiones vehiculares existen 10 normas oficiales mexicanas,
de las cuales 5 fueron actualizadas o elaboradas a partir de 1995. Las Normas
Oficiales Mexicanas para vehículos son:
NOM-041-ECOL-1999: Emisión
de gases contaminantes provenientes del escape de vehículos en circulación a
gasolina.
NOM-042-ECOL-1999: Hidrocarburos
no quemados, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos
evaporativos provenientes del escape de vehículos en planta a gasolina o gas.
NOM-044-ECOL-1993:
Hidrocarburos, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, partículas suspendidas
totales y opacidad de humos provenientes de vehículos en planta a diesel.
NOM-045-ECOL-1996: Opacidad
del humo en vehículos en circulación a diésel.
NOM-047-ECOL-1993:
Características de equipo y procedimientos de medición para la verificación de
contaminantes en vehículos a gasolina, gas LP y gas natural.
NOM-048-ECOL-1993:
Hidrocarburos, monóxido de carbono y humos en motocicletas a gasolina o
gasolina-aceite.
NOM-049-ECOL-1993: Características
de equipo y procedimiento de medición para la verificación de contaminantes en
motocicletas a gasolina o gasolina-aceite.
NOM-050-ECOL-1993: Emisión
de gases contaminantes provenientes de vehículos en circulación a gas LP o gas
natural.
NOM-076-ECOL-1995: Emisión
de gases contaminantes provenientes de vehículos nuevos en planta de peso bruto
vehicular mayor de 3,857 kilogramos.
NOM-077-ECOL-1995:
Características de equipo y procedimiento de medición para verificar los
niveles de opacidad en vehículos automotores que usan diésel.
NOM-086-ECOL-1994 Calidad
ecológica de los combustibles.
Esta información se
obtuvo en la Dirección General de Gestión e Información Ambiental, INE.







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